SEIS GRULLAS
Y la promesa del dragón
Maldiciones, grullas y dragones
Seis grullas y La promesa del dragón forman una bilogía inspirada en el cuento de Los seis cisnes de los Hermanos Grimm, reinterpretado en clave fantástica con princesas exiliadas, dragones que cambian de forma y una maldición tan cruel como hermosa.
Shiori’anma, la única princesa de Kiata, guarda un secreto: la magia prohibida corre por sus venas. El día de su ceremonia de compromiso pierde el control y lo que parecía un error termina siendo el inicio de su caída. Su madrastra Raikama, una poderosa hechicera, la destierra y transforma a sus seis hermanos en grullas. Además le impone una advertencia terrible: por cada palabra que pronuncie, uno de sus hermanos morirá. Sin voz y completamente sola, Shiori debe encontrar la forma de romper la maldición mientras descubre una conspiración que amenaza el trono.
Reconozco que estuve a punto de abandonar el primer libro. Hay momentos en los que la historia se vuelve algo desordenada, con cambios de escenario rápidos y a veces un poco bruscos. También aparecen ciertas coincidencias y conveniencias que restan coherencia a la trama. Sin embargo, menos mal que no lo dejé. Todo termina encajando y cobra mucho más sentido conforme avanza la historia.
La magia es preciosa, la maldición tiene un componente extraño y delicado que funciona muy bien y el universo está lleno de detalles atractivos: demonios, venenos, grullas de papel y criaturas que aportan personalidad propia al mundo. El romance también está presente y en general está bien construido, aunque en algún punto se nota cierta conveniencia narrativa que facilita demasiado algunas situaciones.
El segundo libro me ha parecido algo más flojo en comparación con el primero. Mantiene esos cambios rápidos de escenario que pueden desconcertar y pierde un poco la frescura inicial. Aun así, el final es sólido y satisfactorio, y logra cerrar la historia con la intensidad que merecía.
Es una bilogía con altibajos pero con una base muy bonita, una reinterpretación interesante del cuento clásico y un cierre digno que recompensa la paciencia del lector.
