la Vegetariana

Autor: Han Kang
Número de páginas: 168
Temas: Enfermedad mental, familia, deseo, vida diaria, ficción.

No sé bien cómo empezar a hablar de este libro. La vegetariana es una novela que ha sido ampliamente reconocida y galardonada con el Premio Nobel de Literatura, y entiendo los motivos. Es un libro perturbador, que se instala en la mente y deja una sensación de inquietud difícil de sacudir. La historia sigue a Yeonghye, una mujer que, tras sufrir pesadillas brutales y sangrientas, toma la decisión de rechazar la carne. Este acto, aparentemente sencillo, se convierte en el primer paso de una transformación radical que la lleva a desprenderse de todo lo que la ancla a la vida cotidiana. Su mundo y el de quienes la rodean comienzan a desmoronarse a medida que su cuerpo y su mente buscan una existencia más pura, más alejada de la humanidad y más cercana a lo vegetal.

La novela se sumerge en los rincones más oscuros de la alienación, la enfermedad mental y la violencia implícita en la sociedad. La prosa es ruda, carente de cualquier atisbo de simpatía o calidez, y precisamente por eso logra transmitir con precisión el desconcierto, el asco y la perturbación que envuelven la historia. No es un libro diseñado para ser disfrutado en el sentido tradicional; no ofrece refugio ni consuelo, sino una experiencia que incomoda y sacude. Y aunque entiendo el propósito de su crudeza, debo admitir que este tipo de narraciones no son para mí. No porque me niegue a ver ciertas realidades, sino porque, cuando leo, busco desconectar del mundo, no sumergirme en una sensación de malestar.

Reconozco el valor literario de La vegetariana, así como su impacto y su éxito, pero no puedo decir que haya sido una lectura que recibiría con agrado si tuviera la elección de hacerlo nuevamente. Es, sin duda, una obra que deja huella, pero esa huella puede ser demasiado áspera para ciertos lectores.