¡OH NO!
El Hyakume nos ha encontrado.
¡Se nos ha acabado la fortuna!
El Hyakume ha fijado sus cien ojos en nuestras almas. Debemos huir antes de que su llamada atraiga a más yokais.
Frente a ti tienes la pared infestada por su mirada, golpea sus ojos con tu naginata para cegarlos temporalmente. Pero ten cuidado: los Kodama habitan en este lugar y son tus únicos protectores. Si los dañas, quedarás a merced de la oscuridad.
Ojos: 0 / 20
¡Lo has conseguido!
Los ojos se han cerrado… por ahora.
